LA SONRISA, EL REFLEJO DE TU SALUD

La clave de un buen resultado estético está en la planificación adecuada de los casos, para poder establecer un adecuado protocolo de tratamiento. Para ello es necesario dedicar suficiente tiempo al diagnóstico y a la planificación del caso.

Invertir tiempo en un correcto diagnóstico y planificación permite aproximar las expectativas de los pacientes a las posibilidades reales del tratamiento.

Antes de iniciar cualquier tratamiento dental es necesario hacer una exploración minuciosa de la salud oral.

Aunque la estética sea un aspecto determinante, no se debe olvidar que recuperar la funcionalidad de la boca es el principal objetivo de cualquier tratamiento dental. Recobrar la funcionalidad y mantener o mejorar el aspecto de la sonrisa son dos objetivos que deben ir de la mano.

La salud de los tejidos debe prevalecer sobre cualquier planteamiento estético. Nunca la restauración estética debe poner en compromiso la salud de los tejidos.

La modificación en la forma del diente siempre tiene que ser compatible con un correcto control de la placa dental, permitiendo un cepillado correcto.

Antes de iniciar cualquier tratamiento restaurador es necesario controlar la inflamación de los tejidos periodontales y para que los resultados puedan perdurar en el tiempo el paciente debe seguir un programa de mantenimiento periodontal, siendo fundamental establecer visitas periódicas con el higienista y mantener un buen control de la placa.

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